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Comportamiento suicida: posibles manifestaciones y significados
Comúnmente se cree que las ideas suicidas son las únicas manifestaciones que se dan en el comportamiento suicida, sin embargo éste comprende varias revelaciones distintas a la mencionada.
Son múltiples los acercamientos que a esta temática se han dado, y diversas las definiciones que se han elaborado al respecto. Pérez (2004), entiende el suicidio como "un proceso que tiene su historia y que contrariamente a lo que se piensa, no ocurre por impulso, sino más bien como una decisión largamente pensada, analizada, desechada y retomada en múltiples ocasiones para poner fin a una vida, en la que el suicidio es un síntoma más, el último síntoma, de una existencia infeliz". En esta medida, las ideas suicidas son sólo una parte de todas las expresiones que se presentan en la "elaboración" de un acto.
Por esta razón, es importante tener en cuenta las diferentes manifestaciones que abarca el comportamiento suicida, con el fin de poder intervenir de una manera acertada logrando en determinado momento prevenir eficazmente:
El deseo de morir. Representa la insatisfacción del individuo con su modo de vivir en el momento presente y que puede manifestar en frases como: "la vida no merece la pena vivirla", "lo que quisiera es morirme", "para vivir de esta manera lo mejor es estar muerto" y otras expresiones similares.
La representación suicida. Está constituida por imágenes mentales del suicidio de sí mismo, que también puede expresarse manifestando que se ha imaginado ahorcado o que se ha pensado ahorcado.
Las ideas suicidas. Consisten en pensamientos asociados a terminar con la propia existencia. Pueden adoptar diferentes formas:
Idea suicida sin un método específico : existe el deseo de matarse, pero al preguntarle cómo lo va a hacer, no sabe. Responde: "no sé cómo, pero lo voy a hacer".
Idea suicida con un método inespecífico o indeterminado: expone sus deseos de matarse y al preguntarle cómo ha de hacerlo, usualmente responde: "De cualquier forma, ahorcándome, quemándome, pegándome un balazo."
Idea suicida con un método específico no planificado: desea suicidarse y ha elegido un método determinado para llevarlo a cabo, pero aún no ha ideado cuándo lo va a ejecutar, en qué preciso lugar, ni tampoco ha tenido en consideración las debidas precauciones que ha de tomar para no ser descubierto y cumplir con sus propósitos de autodestruirse.
El plan suicida o idea suicida planificada : desea suicidarse, ha elegido un método habitualmente mortal, un lugar donde lo realizará, el momento oportuno para no ser descubierto, los motivos que sustentan dicha decisión que ha de realizar con el propósito de morir. La amenaza suicida. Consiste en la insinuación o afirmación verbal de las intenciones suicidas, expresada por lo general ante personas estrechamente vinculadas al sujeto y que harán lo posible por impedirlo. Debe considerarse como una petición de ayuda.
El gesto suicida. Mientras la amenaza es verbal, el gesto suicida incluye el acto, que por lo general no conlleva lesiones de relevancia para el sujeto, pero que hay que considerar muy seriamente.
El intento suicida. también denominado parasuicidio, tentativa de suicidio, intento de autoeliminación o autolesión intencionada. Es aquel acto sin resultado de muerte en el cual un individuo deliberadamente, se hace daño a sí mismo.
El suicidio frustrado. Es aquel acto suicida que, de no mediar situaciones fortuitas, no esperadas, casuales, hubiera terminado en la muerte.
El suicidio accidental. El realizado con un método del cual se desconocía su verdadero efecto o con un método conocido, pero que no se pensó que el desenlace fuera la muerte, no deseada por el sujeto al llevar a cabo el acto. También se incluyen los casos en los que no se previeron las complicaciones posibles, como sucede en la población penal, que se autoagrede sin propósitos de morir, pero las complicaciones derivadas del acto le privan de la vida.
Suicidio intencional. Es cualquier lesión autoinfligida deliberadamente realizada por el sujeto con el propósito de morir y cuyo resultado es la muerte. En la actualidad aún se debate si es necesario que el individuo desee morir o no, pues en este último caso estaríamos ante un suicidio accidental, en el que no existen deseos de morir, aunque el resultado haya sido la muerte.
De todos los componentes del comportamiento suicida, los más frecuentes son las ideas suicidas, los intentos de suicidio y el suicidio consumado, sea accidental o intencional.
Cuando los sentimientos o pensamientos se vuelven persistentes y vienen acompañados de cambios en el comportamiento o planes específicos de suicidio, se incrementa el riesgo de un intento.
Fuera de las manifestaciones anteriormente mencionadas, existen también posibles consideraciones para cometer un acto suicida descritos por Beachler retomado por Macías (2004):
- Huida: intento de escapar de una situación dolorosa o estresante atentando contra su vida, ya que ésta se percibe como insoportable.
- Duelo: se atenta contra la vida propia después de la pérdida de un elemento importante de la persona.
- Castigo: intento suicida que se dirige a expiar una falta real o imaginaria. El joven se siente responsable por un acto negativo y desea autocastigarse para mitigar la culpa.
- Crimen: el joven atenta contra su vida, pero también desea llevar a otro a la muerte
- Venganza: se atenta contra la vida para provocar el remordimiento de otra persona.
- Llamada de atención y chantaje: mediante el intento suicida se intenta ejercer presión sobre otro.
- Sacrificio: se actúa contra la vida para adquirir un valor o un estado considerado superior, es morir por una causa.
- Juego: se atenta contra la vida para probarse a sí mismo o a los demás que se es valiente.
La integración de estos significados, apuntan a lo que menciona Heim, retomado por Macias (2004) quien afirma que el factor más significativo del adolescente que intenta suicidarse, es su incapacidad de elaborar y superar procesos de pérdida y duelo por los que pasa, de manera que prolonga sus sentimientos de decepción y dolor. Adicional a lo anterior, existe una relación entre la incapacidad del joven para manejar las situaciones angustiantes y la tendencia al suicidio, y una preocupación excesiva con respecto al fracaso. De esta manera, la conducta autodestructiva puede ser vista como un mecanismo utilizado para manejar el estrés y las situaciones indeseables en la vida.
Teniendo en cuenta lo anterior, es importante aprender a sortear los conflictos de frente, con soluciones no suicidas. Esto ayuda a mejorar la calidad de vida de cualquier ser humano, para ésto es necesario dejar el miedo de lado y saber que siempre cada problema tiene su propia solución, lo importante es entender y poder ver que existen un sinnúmero de posibilidades que permiten encontrarla. En esta medida el suicidio deja de convertirse en una opción para evitar o acabar con los problemas, y la persona se va dando cuenta que cada vez desarrolla mayores habilidades en la resolución de sus conflictos. De esta manera logra vivir de forma más tranquila y placentera, dejando de invertir su tiempo y energía en la contemplación de un acto suicida.
REFERENCIAS
Pérez, B. (2004). ¿Cómo evitar el suicidio en adolescentes? . Disponible en: http://www.psicologia-online.com/ebooks/suicidio/index.shtml
Macías, L. (2004). Suicido en adolescentes . Disponible en: http://monografias.com/trabajos10/suiad/suiad.shtml
La depresión es una enfermedad (tratable) que ha sido asociada entre otros factores al acto suicida, que se define como enfermedad en el momento en que es persistente e interfiere con la habilidad de funcionar en la vida cotidiana.
Cuando se habla de depresión, es importante tener en cuenta que el comportamiento de los adolescentes deprimidos es diferente al de los adultos deprimidos, por esta razón sus cuadros depresivos fuera de tener componentes generales de la depresión, presentan algunas particularidades comparados con el de los adultos:
Se manifiestan con más frecuencia irritables que tristes.
El afecto fluctuante es más frecuente que en el adulto, quien tiene mayor uniformidad en sus expresiones anímicas.
Presentan de manera más frecuente exceso de sueño o hipersomnia que insomnio.
Tienen mayores posibilidades de manifestar quejas físicas al sentirse
deprimidos.
Muestran episodios de violencia y conductas disociales como manifestación de dicho trastorno anímico con más frecuencia que en el adulto.
Pueden asumir conductas de riesgo como abuso de alcohol y drogas,
conducir vehículos a altas velocidades, sobrios o en estado de
embriaguez.
Generalmente los adolescentes deprimidos dicen en ocasiones que quisieran estar muertos o pueden hablar del suicidio.
También pueden portarse mal en la casa y en la escuela debido a la depresión, usualmente los padres y los maestros no se dan cuenta que la mala conducta es un síntoma de depresión, ya que los jóvenes no siempre dan la impresión de estar tristes. Sin embargo, cuando se les pregunta directamente, algunas veces admiten que están tristes o que son infelices.
Farberow, retomado por Macías (2004) señala que en la mayoría de los casos de suicidio, suele haber un elemento de comunicación en el comportamiento del adolescente y que, generalmente, éste exterioriza llamadas previas de auxilio. Esta comunicación se puede dar verbalmente, por medio de amenazas o de fantasías; o no verbal, en donde surgen desde verdaderos intentos de autodestrucción hasta comportamientos dañinos menos inmediatos y menos directos. Las llamadas de auxilio se dirigen frecuentemente a personas específicas con el objeto de manipular, controlar o expresar algún mensaje a dichas personas, y con ello se espera provocar una respuesta particular.
Cuando se da un acto suicida, pueden ser varios los factores que estén interactuando, sin embargo, la manera como el adolescente se relacione con su medio ambiente y cómo afecta éste en su personalidad, es determinante para que un individuo intente el acto suicida a no.
Dado que la depresión puede llegar a ser una de los factores relacionados al suicidio, es importante tener en cuenta los lineamientos mencionados, pues muchas veces las conductas de los adolescentes suelen juzgarse de manera superficial; y no se tiene en cuenta que más allá de sus comportamientos aparentes, puede existir una problemática de mayor orden como la depresión.
REFERENCIAS
Macías, L. (2004). Suicido en adolescentes . Disponible en: http://monografias.com/trabajos10/suiad/suiad.shtml
Es importante señalar que las ideas suicidas son muy frecuentes en la adolescencia pero éstas, en primera instancia, no se constituyen en un peligro inminente para la vida si no se planifica o se asocia a otros factores, en cuyo caso adquieren carácter mórbido y pueden desembocar en la realización de un acto suicida.
Por esta razón, es importante conocer cuáles son los factores de riesgo que en determinado momento pueden determinar la comisión de un acto suicida. Los factores de riesgo pueden ser clasificados en tres áreas interrelacionadas (factores familiares, culturales y sociodemográficos, y factores generales).
Factores familiares de riesgo. Macías (2004)
Factores culturales y sociodemográficos de riesgo :
"Shock cultural": es generado por un proceso de adaptación a una nueva cultura, se caracteriza por:
Factores generales de riesgo. Methodist Health Care System (2004)
La seriedad del intento suicida se basa en lo que el adolescente hace o deja de hacer para ser descubierto antes de morir. Si el objetivo del acto es comunicar un estado de descontento en general, el joven provocará ser descubierto antes de alcanzar su cometido de morir; sin embargo, Macías (2004) afirma que aunque esta actuación es de menor gravedad que la de un adolescente que arregla todo para no ser descubierto, siempre debe prestarse la atención debida y ayudar al joven a elaborar y superar la crisis por la que pasa.
El American Academy Of Child & Adolescent Psychiatry (2004) ha identificado algunas señales que indican que se puede estar contemplando un acto de suicidio. Es importante mencionar que estas señales no necesariamente son indicadoras estrictas de un suicidio, pues pueden aparecer por otras razones o problemas, sin embargo, es importante atenderlas dada su asociación al acto suicida.:
Las señales aquí mencionadas, pueden facilitar el reconocimiento e intervención temprana de la problemática, lo cual será eficaz para prevenir el suicidio. Es importante hacer énfasis en la identificación de enfermedades mentales, de abuso de sustancias, control de los comportamientos agresivos y del manejo del estrés.
American Academy Of Child & Adolescent Psychiatry (2004). Disponible en: http://www.aacap.org/publications/apntsFam/suicide.htm
Macías, L. (2004). Suicidio en adolescentes . Disponible en: http://monografias.com/trabajos10/suiad/suiad.shtml
Methodist Health Care System (2004). Disponible en: http://monografias.com/trabajos10/suiad/suiad.shtml
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