Este es el más poderoso de los
alucinógenos conocidos hasta el momento. Dosis tan insignificantes como 50-100 microgramos (invisibles al ojo humano) pueden producir cambios significativos en la
percepción, en el estado de ánimo y en los procesos de pensamiento.
El LSD puro es una sustancia cristalina que carece de olor y que es soluble en agua. Sin embargo, por ser una sustancia tan potente se diluye por lo general en otros componentes. La
dosis usual se encuentra en forma de pastillas, cápsulas, tabletas o "papeletas" (pequeños trozos de papel que se introducen debajo de la lengua hasta que la sustancia alucinógena es liberada). Usualmente se consume de forma oral, pero puede ser también inhalado o inyectado.
Se produce por lo general en laboratorios ilícitos, aunque existen casos en los que puede ser sintetizado legalmente en pequeñas
dosis con fines investigativos.
Aunque los efectos pueden variar en función de muchos elementos, por lo general, a corto plazo, se presentan los siguientes:
* Debilidad muscular, cambio en la rapidez de los reflejos, dilatación de las pupilas y descoordinación de los brazos y las piernas.
* Distorsión del tiempo (los minutos pueden parecer horas) y del espacio (que pueden resultar en episodios riesgosos como caer de lugares altos que la persona no percibe como tal).
* Distorsión de la imagen corporal.
* Con frecuencia se siente que se "ven los sonidos" o se "oyen las imágenes".
* Intensificación perceptual en todos los campos (los colores parecen más fuertes, los sonidos más intensos, etc.)
* Pueden experimentarse cambios emocionales muy fuertes o incluso emociones simultáneas.
* Por lo general, el LSD causa fuertes sensaciones místicas y espirituales.
Entre los efectos a largo plazo encontramos:
* Flashbacks: Aunque este fenómeno puede presentarse tras el consumo de otros
alucinógenos, el LSD es la sustancia que más se asocia con el mismo. Los 'flashbacks' son episodios
alucinógenos que se presentan semanas, meses e incluso años después de haber ingerido la sustancia. Su duración es de pocos minutos y su intensidad puede ser muy fuerte. Durante los mismos, se experimentan alucinaciones visuales, auditivas o táctiles similares a las presentes durante la experiencia original.
* Sindrome amotivacional: Puede presentarse en consumidores habituales de LSD y se caracteriza por la pérdida del interés en las relaciones sociales y en la mayoría de las actividades y una actitud pasiva hacia el entorno y hacia el futuro.
* Episodios psicóticos: pueden presentarse en personas que han consumido LSD sólo una vez, pero esto es poco frecuente. Por lo general se presentan en personas que lo utilizan de forma crónica. Estos episodios se caracterizan por alteraciones de pensamiento, alucinaciones muy intensas y comportamientos similares a los que caracterizan a las personas esquizofrénicas.
Aunque el riesgo de muerte por
sobredosis no es muy elevado, se han reportado casos de suicidios inducidos por el LSD. Las intensas alucinaciones pueden hacer que las personas que lo han consumido desarrollen comportamientos autodestructivos o riesgosos como saltar desde lugares altos o automutilarse.
Estudios de los casos nuevos de una perturbación dada, dentro de un determinado periodo de tiempo.
Estado físico y psicológico caracterizado por la necesidad compulsiva de consumir algún tipo de Sustancia Psicoactiva. Ver Adicción.